El González Byass Matusalem Oloroso V.O.R.S., presentado en botella de 375 mL, es una de las joyas más veneradas del Marco de Jerez. Este vino generoso, con una edad media superior a los 30 años, pertenece a la prestigiosa categoría V.O.R.S. (Very Old Rare Sherry), que distingue a los vinos más antiguos y exclusivos del mundo. Elaborado a partir de uvas Palomino Fino y Pedro Ximénez, el Matusalem representa la unión perfecta entre la potencia del Oloroso y la dulzura equilibrada del Pedro Ximénez. Su nombre, “Matusalem”, rinde homenaje al personaje bíblico símbolo de longevidad, reflejando la extraordinaria paciencia y el tiempo que requiere su creación.
El proceso comienza con la vendimia manual de las uvas Palomino Fino y Pedro Ximénez cultivadas en los característicos suelos de albariza del marco de Jerez, ricos en carbonato cálcico y esenciales para conservar la humedad en un clima cálido. Las uvas de Palomino se prensan suavemente para obtener el mosto yema, el jugo más fino, que fermenta a temperatura controlada hasta alcanzar alrededor de 12 % vol. de alcohol. Posteriormente, el vino se fortifica hasta los 18 % vol., iniciando su crianza oxidativa en botas de roble americano de 500 litros.
En paralelo, las uvas de Pedro Ximénez se someten al tradicional proceso de “soleo”, extendiéndose sobre esteras al sol durante unos 15 días, tiempo en el que pierden cerca del 40 % de su peso por evaporación, concentrando sus azúcares naturales.
Tras envejecer por separado, los vinos se ensamblan en una proporción aproximada de 75 % Palomino Fino y 25 % Pedro Ximénez, dando origen a un vino que combina la fuerza del Oloroso con la suavidad y riqueza del PX. Este coupage entra en la histórica Solera de Matusalem, establecida en el siglo XIX por González Byass, donde permanecerá por más de 30 años en un sistema de criaderas y soleras que garantiza su evolución armónica.
En nariz, el Matusalem Oloroso V.O.R.S. despliega una profundidad aromática excepcional. Se aprecian notas intensas de pasas, dátiles, higos secos y caramelo oscuro, entrelazadas con matices de nueces, avellanas tostadas, cacao, madera vieja y melaza.
En boca, es sedoso, envolvente y majestuoso. Presenta una dulzura sutil perfectamente equilibrada por la estructura seca del Oloroso, ofreciendo sabores de frutos secos tostados, chocolate negro, miel oscura, toffee y frutas confitadas. Su textura aterciopelada llena el paladar, mientras una acidez viva aporta frescura y evita que resulte pesado.