Este blend excepcional, dominado por el Cabernet Franc y complementado por Malbec, nace de dos de los terroirs más codiciados del Valle de Uco: Altamira y Gualtallary. Las vides se manejan con bajos rendimientos (6 a 8 Tonelada/Hectarea), lo que garantiza una fruta de suprema concentración.
La elaboración es artesanal: el vino es un cofermentado donde el Cabernet Franc, ya despalillado, se fermenta junto al Malbec, utilizado a racimo entero. Este proceso se realiza en recipientes de cemento con forma ovoide y en ánforas de barro, lo que asegura una micro-oxigenación única y una expresión pura de la fruta. Luego, el vino pasa por una maceración de 25 días y un prensado suave. La crianza se extiende por 12 meses en las mismas ánforas y recipientes de cemento, finalmente se embotella sin clarificar ni filtrar, conservando su integridad total.
En nariz, ofrece un perfil delicado y complejo donde se conjugan los mejores atributos de ambas cepas: frutas rojas, pimienta y especias aportadas por el Malbec, junto a notas balsámicas y herbáceas de menta, tomillo y morrones, típicas del Cabernet Franc.
En boca, es notablemente sutil, delicado y elegante, ofreciendo un paso aterciopelado. Sus taninos sedosos y su largo final invitan a disfrutar de una copa más.
Varietal: 70% Cabernet Franc, 30% Malbec
Origen: Argentina
Alcohol: 14.6 %