El Único 2014 de Vega Sicilia representa la máxima expresión de la bodega ubicada en la denominación de origen Ribera del Duero (Castilla y León, España). En esta añada, la bodega ha seleccionado apenas unas 40 hectáreas de sus 210 hectáreas de viñedo para crear un vino que reúne elegancia, profundidad y longevidad. Con un ensamblaje de 94 % Tinto Fino (Tempranillo) y 6 % Cabernet Sauvignon, esta añada es un testimonio del savoir-faire de Vega Sicilia: tradición vitícola, terruño único y crianza prolongada.
Se vendimia manualmente en cajas de 12 kg entre el 20 de septiembre y el 3 de octubre.El ensamblaje se compone de 94 % Tinto Fino (Tempranillo) y 6 % Cabernet Sauvignon. Tras la vendimia, la fermentación alcohólica se lleva a cabo en tinos (mudas de madera) con levaduras autóctonas, para inmediatamente después realizar la fermentación maloláctica en acero inoxidable.
Una vez completada la fermentación, comienza la crianza en madera: primero en barricas de 225 litros de roble francés y americano (fase de formación del vino) durante aproximadamente 1–2 años; a continuación, el vino pasa a grandes tinos de madera de 20–22 000 litros, donde permanece otros 2–4 años mientras sigue afinándose.
Finalmente, tras la crianza en madera, el vino se embotella y continúa su afinamiento en botella hasta completar una crianza total de al menos 10 años entre madera y botella antes de salir al mercado.
Durante todo este proceso, se trabaja con bajos rendimientos (~25,2 hl/ha) y viñas situadas entre 700 y 900 m s.n.m., en suelos de albariza, arcilla-marga y depósitos aluviales que aportan complejidad y mineralidad.
En nariz, presenta un bouquet profundo y seductor. Se perciben aromas de frutas negras maduras (ciruela, mora, cereza negra), seguidas por notas de cedro, tabaco, cuero fino y especias dulces.
En boca, es elegante y envolvente. Se aprecia una textura aterciopelada, taninos firmes pero pulidos, y una acidez perfectamente equilibrada que le otorga frescura. Los sabores recuerdan a fruta negra confitada, cacao, balsámicos y maderas nobles, con un final persistente, largo y armónico que deja una huella memorable. Es un vino con alma, capaz de evolucionar maravillosamente en botella por más de 30 años.